El ojo rosa – volumen I

¿El ojo Rosa!

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¿Buscando al Principe azul?

Que se levante, y grite YO NO, la mujer que estando en pareja con algún hombre maravilloso (y con cualidades excepcionales) no deja de mirar de reojo por si, sin querer/queriendo, se fuera a encontrar con su príncipe azul en el colectivo, en el subte o bien en una góndola del supermercado buscando algún producto de publicidad bien lograda.

Parecería ser que en la genética femenina existe una tendencia que se alimenta continuamente de la imaginación que combina la figura de un príncipe con el color azul; de la secreta esperanza, aunque sea en el fondo, de encontrar al hombre perfecto. Es probable que la espera se deba a la presencia de dos fenómenos:

a) En primer lugar, al mito según el cual hubo un tiempo en que la tierra estaba habitada por personas esféricas con dos caras, cuatro piernas y cuatro brazos. La arrogancia de estos seres provocó la ira de Zeus que para someterlos los dividió con su rayo, convirtiéndolos en seres incompletos y condenándolos a anhelar siempre la unión con su mitad perdida (con su “media naranja” o “alma gemela”). En dicha parte de la historia el ser humano era un hombre completo, no necesitaba del otro porque era “con-el-otro”, formaban una propia unidad. Ahora en cambio una persona puede pasarse años y hasta una vida sufriendo la necesidad del otro. Tal vez por eso estemos constantemente buscando lograr esa antigua sensación de integridad.

b) En segundo lugar, puede que se deba también a la gran atención que le prestamos durante una temprana edad, a las fábulas infantiles pobladas de personajes fantásticos “encantados”. Nadie ignora el cuento de Cenicienta, Blancanieves o La Bella Durmiente.

Muchas veces en nuestra búsqueda estamos pendientes de encontrar al hombre cuyo pie calzaría perfecto en “nuestro zapato vacío”. Y a veces, cuando sentimos haberlo encontrado, el reloj marca la medianoche, el hechizo termina y nuestro príncipe se empieza a transformar y a desvanecer

¿Tendremos que entender entonces que no hace falta que nuestro hombre sea príncipe o azul? ¿Aprenderemos por fin que se puede amar a un hombre de carne y hueso porque al final de cuentas, el personaje no es más que una mera utopía que nunca podremos alcanzar? ¿O habrá que seguir amando al tan esperado -y aún desconocido-príncipe azul que viene a encantarnos con su belleza integral y carece de defecto alguno?

by Laura Rajchman

Nunca seremos buenos hombres

Hace poco menos de 100 años, un grupo de obreras neoyorquinas morían incineradas en la fábrica donde trabajaban, mientras reclamaban mínimas condiciones de dignidad y salubridad laborales. Éste y otros acontecimientos de finales del siglo XIX llevaron al establecimiento de un Día Internacional de la Mujer Trabajadora, un día para conmemorar a estas mujeres y para reflexionar sobre la igualdad de género.

Particularmente no estoy de acuerdo con el Día de la mujer, me suena a Día del Animal, me suena a minoría, y no es por nada: somos la única mayoría (por poco, pero somos más) que es vista y se ve a si misma como minoría: la sección mujer, el cupo femenino, los programas y tantas otras cosas “para mujeres” y por supuesto, nuestro propio día para comer chocolates y escuchar la gloriosa frase “Dejá, hoy lavo yo”, que no volverá a repetirse hasta otra ocasión especial.

Si bien muchos de los reclamos de las primeras feministas fueron conquistados, lo que queda por hacer es lo más difícil y empieza por una misma: lograr un cambio de mentalidad que ninguna legislación puede imponer. Las leyes podrán castigar más duramente a los autores de delitos contra las mujeres, mejorar las condiciones de trabajo y reconocer formalmente algunos derechos, pero nada podrá hacer por usted si un telemarketer llama a su casa y pregunta por su marido asumiendo que usted no toma decisiones. La lucha por la igualdad continúa, y está plagada de falsas concepciones, los objetivos ya no están tan claros. Nos molesta cómo nos ven, pero ¿Cómo deseamos que nos vean? ¿Qué es la igualdad? Muchas mujeres parecen pensar que la igualdad de género significa que somos iguales. No lo somos y nunca lo seremos, si duda, obsérvelo mientras grita ese gol de Palermo y dígame honestamente si le parece normal. Tratar de imitar a los hombres para tener lo que ellos tienen nos garantiza el fracaso, simplemente porque nunca seremos tan buenos hombres como lo son ellos. Aportarle nuestra mirada femenina al mundo me parece mucho mejor.

Negarnos a nosotras mismas y a lo que fuimos tampoco ayuda. Cuando escucho a una mujer expresar que le parece poca cosa quedarse cuidando de sus hijos, siento que me perdí de algo. ¿No estábamos tratando de que se reconozca la importancia de nuestro histórico rol como madres? No decíamos que ser madres es tan laborioso y sacrificado como tener un trabajo? Y ahora que tenemos empleos, resulta que nuestras madres y abuelas habían estado equivocadas…


By BELEN YINI

Circuito neuronal de los Idiomas

Las personas que hablan más de un idioma, no usan varios circuitos neuronales, sino uno que adaptan a las particularidades de cada lengua. Según un estudio realizado por neurólogos alemanes, ingleses y japoneses el centro de control es una región cerebral llamada núcleo caudado izquierdo, este es el que adapta el circuito al recibir un estímulo que varía según el idioma que la persona esté utilizando en ese momento.

Los investigadores analizaron la actividad cerebral de individuos bilingües mientras escuchaban palabras con un significado muy similar en dos idiomas distintos. Las personas con este área cerebral dañada pueden comprender palabras en distintos idiomas, pero al hablar pasan en forma involuntaria de una lengua a otra.

(Articulo extraído de una investigación desarrollada en España)

by Carla Albinati

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5 Comentarios en “El ojo rosa – volumen I”

  1. Cecilia Dijo:

    “NUNCA SEREMOS BUENOS HOMBRES”
    Realmente estoy de acuerdo con todo lo que ahi se dice. Excelente reflexión. Hay tanto para debatir!!!

    “BUSCANDO AL PRINCIPE AZUL”
    Ante grandes indeales, grandes frustraciones. Algo que con el tiempo he aprendido. Paso a paso es mejor.

    “CIRCUITO NEURONAL DE LOS IDIOMAS”
    Sería interesante profundizar sobre este tema.

    Regards
    Ceci

    Pd: Me gustaría que el sitio tenga la opción de ingresar al mismo contenido pero en inglés ya que nos ayudaría mucho a los estudiantes. Es la única crítica que tengo por ahora sobre todo siendo un espacio de capacitación en inglés.

  2. Alicia Dijo:

    Hellooooooo Carla! Gracias por tenerme en cuenta, aunque ya no esté tomando clases. Es una manera de continuar en contacto con gente deliciosa que he conocido – en tu caso- personalmente y en el de los demás (Rodolfo, Carmen, Bárbara, etc.) a través de este maravilloso mundo internáutico. Siempre los tengo presentes aunque no los vea, han sido excelentes personas conmigo y he podido refrescar mis conocimientos adormilados. Ahora se ha complicado el tema pues me han agregado otra tarea y estoy bastante ocupada, además de que entraron “los cacos” y se llevaron todas las notebooks que había, entre las que estaba la que yo utilizaba. Gracias otra vez por vuestra amistad y con respecto a tu artículo … es cierto!!! siempre tenemos un ojo para mirar a otro cuando tenemos a alguien que vale la pena a nuestro lado … y algunas … por pretender que llegue el príncipe que reúna todos los requisitos … nos quedamos sin el pan y sin la torta!!! Besos mil para todos.

  3. Lidia. Dijo:

    Muy bueno el proyecto.- Las FELICITO.- Sigan adelante.- Les envío un beso.-

  4. Dex Dijo:

    genia… “Great Minds Think Alike”

  5. Alen Klaad Dijo:

    “NUNCA SEREMOS BUENOS HOMBRES”

    … y déjame agregar que los hombres jamás podríamos conservar la cordura sin ustedes. Somos pésimos sustitutos de las mujeres.
    Belén, estoy de acuerdo contigo. Considero que el día de la mujer es en esencia un demérito para todas las féminas de este mundo. La zalamería, las ganas de quedar bien y de ganar puntos en la oficina, en casa, en el grupo de amigos convierten este día en una monumental payasada comercial como casi todo lo que recibe algo de exposición en los medios.

    Y por qué no mañana declaro que es día de la mujer en mi casa y soy más considerado con las mujeres de mi familia, de mi círculo de amigos, de mi lugar de trabajo? Y por qué no, pasado mañana, fecha de tu-no-cumpleaños tengo un detalle contigo, o por ser una fecha común y silvestre llevo unas rosas a “la mujer que me parío” como dice la canción de Juanes, simplemente por haberse tomado todas las molestias para que yo creciera protegido y cómodo y me pudiera defender más fácilmente del mundo? Por qué no otra vez en tres días, en una semana? Por que no es auténtico, porque no nos nace del alma, porque lo hacemos no para homenajear a las mujeres tenaces, aguerridas, fuertes y trabajadoras de este mundo, a las madres, hermanas, abuelas que nos han dado apoyo, amor y consuelo en nuestras vidas, sino porque toca, porque la presión social puede más que la triste falta de iniciativa de un género másculino a veces egoista y muchas veces indolente.

    Se les olvida que hay países donde la pena a una mujer por ser adúltera es la muerte? De pronto hasta por un poco de sexo que no disfutó sino su amante… Es patético.

    No sé quien se inventó esa celebración, pero no estamos ganando nada con ella, por mi la podeís mandar al mismísimo demonio. Lo que hace falta son hombres que le den a la mujer el respeto que merece y el lugar que se ha ganado en todos los campos profesionales y sociales, porque ya no les queda nada por conquistar y, en muchos casos, lo hacen mejor que nosotros, empezando por manejar la casa y criar a los niños: los hombres podemos hacerlo, pero no hay como el toque femenino en estas cosas. No soy un “pseudo-feminista-poeta-de-vereda” como Ricardo Arjona que primero le canta a unas mujeres enloquecidas de emoción cancioncitas “de que hasta la luna por ellas” y las deja derretidas en un concierto y depués golpea a su mujer en casa.

    Solamente piensen amigos y amigas en lo que mi padre me dijo una vez: “Trata a todas las mujeres como te gustaría que un novio, un amigo, un hombre de fuera de la familia tratara a tu hermana, a tus tías, incluso a tu propia mamá si un día ya no estoy para cuidarla. Y si por alguna razón tú y tu pareja no se entienden y no se pueden soportar, vete, pero sé un caballero y trata de nunca hacerle daño”

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