El cazador de elefantes no se distrae tirándole piedras a los pájaros.
Sábado, Junio 27, 2009
Comparar la CAZA con los NEGOCIOS, puede ser un debate del que se desprendan un sin fin de conjeturas a favor de la “conservación de las especies” y en contra de la “matanza de animales”. Puede desde ya ser el punto de partida de un diluvio de argumentos que diferencien estos dos conceptos y pretendan evitar asociar los negocios con la muerte de tu rival. De todos modos cuento con que mis lectores irán un poco mas allá de esta lectura ya que lejos de estar a favor o en contra de “la caza de animales”, me referiré a esta como el “método de búsqueda” y a la “preza” como “el objetivo”.
Una vez aclarado esto, podemos entonces, concentrarnos en el título de este articulo:” LOS CAZADORES DE ELEFANTES NO SE DISTRAEN TIRANDOLE PIEDRAS A LOS PAJAROS”
Elegí el título de este artículo, un proverbio africano, porque cuando elegimos el proyecto para emprender o el cliente a conquistar tenemos frente a nosotros UN ELEFANTE. Y si nos disponemos a cazarlo, a conseguirlo, desde ya que todos nuestras energías, recursos, pensamientos y acciones deben enfocarse en pensar solo en el elefante y en ninguna otra cosa.
Cuando realmente nos concentramos en nuestro negocio, en hacerlo LO MEJOR QUE PODEMOS, en esforzarnos y jamás perder de vista el escenario al que queremos subirnos, logramos que muchos pájaros que andan dando vueltas dejen de existir. Si nos distraemos en ellos o logran confundirnos y les destinamos partes de nuestro foco, estaremos abriendo el margen de posibilidad de fracaso y dejando que ellos logren SU objetivo.
Si bien la “caza” se define como “la actividad o acción en la que se captura generalmente un animal” en esta oportunidad vamos a definirla como la “búsqueda y alcance de un objetivo” .El origen de la caza es casi tan antiguo como la existencia del hombre y esto no es mera casualidad. Desde siempre el hombre ha necesitado actuar para sobrevivir, es decir que nadie puede vivir sin”ACTUAR” al menos RESPIRAR Y ALIMENTARSE. Desde estas 2 cuestiones básicas hasta donde quieran imaginarse, el hombre interactúa con su medio para mantenerse y/o superarse. He aquí un primer punto en común entre LOS NEGOCIOS y LA CAZA. Debemos movilizarnos.
Por otro lado, así como en la caza existen “cazadores furtivos” en los negocios y en la vida, las estrategias planteadas por el hombre cuando quiere conseguir algo incluyen también a aquellos que cazan ilegalmente puede ser, en terreno que no es suyo, o en época de veda, sin los permisos requeridos, un cazador de alforja o el que caza con, cepos, redes, lazos u otras trampas. Estará en cada uno de nosotros la elección del “método de caza” y no somos todos iguales, sin embargo para ser buenos cazadores conviene no ignorar que nuestra presa es a su vez “cazador” y puede elegir otro método, diferente al nuestro, incluso aquel en el que no sabemos movernos o bien no podemos ganar porque no aceptamos sus códigos. Negociar “furtivamente” no hace a los NEGOCIOS agradables ni sanos y personalmente recomiendo, saber diferenciarlo para poder replantearse a tiempo si quiero, si me conviene y si corresponde continuar con la negociación. Esto no tiene relación alguna con el tamaño de mi Preza, o la envergadura de mi negocio. NO nos confundamos. No es condición para un negocio grande, tranzar en estas cuestiones sino, saber elegir el Método de caza, acorde a mi presa y claramente tener muy presente que no todo método es aplicable a todo objetivo.
Una principal DIFERENCIA entre la CAZA y UN NEGOCIO es que en este último buscamos UN ACUERDO, y en el primero solo importa la mira del cazador.
Aquí también vale aclarar que no es mi intención citar a la caza porque deba MATAR a nadie, ni considere un negocio como una IMPOSICION y mucho menos una conveniencia unilateral sino que repito, lo planteo como “ACCION DE BUSQUEDA”. Lo cierto es que en ambos existe un punto de “cierre” de la operación y en estos puntos todos queremos tener la “victoria” de haber alcanzado nuestra meta. El león, su comida en la boca, el cazador su preza en el saco y el emprendedor su proyecto hecho realidad o el negocio cerrado.
Por último, solo remarco que hay un ingrediente FUNDAMENTAL en ambos que son “sus colaboradores”, en uno son personas o “perros” en otros, personas o recursos. Pero ambos se llevan a cabo con mayor eficacia, en equipo. En un emprendimiento se necesitan “perros de caza” y a todos se nos puede “escapar la tortuga”. Por eso ABRAMOS LOS OJOS HAGAMOS SILENCIO, ANALICEMOS EL TERRENO, FIJEMOS NUESTRO OBJETIVO Y EL PLAN A SEGUIR PARA CONQUISTARLO.





